Nuevos retos y soluciones para el packaging del sector de la alimentación

Gisela Anguita

Meritxell Calvo


El packaging, ya sea de plástico o de otro tipo de material, tiene aplicaciones muy beneficiosas en muchos ámbitos. En el sector de la alimentación concretamente permite un envasado seguro, una correcta conservación de los alimentos y una necesaria comunicación legal y descripción del tipo de producto que contiene el envase. Sin embargo, los residuos plásticos pueden provocar serios problemas y afectar al medio ambiente.


Cada año hasta 12,7 millones de toneladas de plástico van a parar al mar, según el informe RPET del CIDEC (Centro de Innovación y Desarrollo para la Economía Circular), convirtiéndose entre el 60 y el 80% de la basura de los océanos.


Aparte de los residuos mal gestionados, existe la problemática del uso de materias vírgenes, el agotamiento de recursos fósiles y la huella de carbono generada durante el proceso de extracción, producción y transporte. Los datos de la Agencia Catalana de Residuos indican que en el 2020 en Cataluña se recogieron 183.000 toneladas de envases ligeros lo que supone un incremento del 10,7% respecto al 2019. Este aumento puede significar una mejor concienciación a la hora de separar los residuos, pero también un aumento del uso de este tipo de embalajes de corta vida.

Sabemos que el mejor residuo es el que no se produce y, en el caso que deba producirse, que pueda transformarse nuevamente en un recurso.

A continuación se explican distintas alternativas de packaging que dan respuesta a la problemática expuesta, ya sea por el tipo de material empleado (no virgen al 100%), o reciclable o compostable o monomaterial, así como soluciones que permiten alargar la vida de los envases maximizando su uso..


Los casos de estudio presentados son los siguientes:

  1. Rediseño de packaging de Ametller Origen

  2. Envase de Lanjarón de 1,25 l.

  3. POTS, nuevo modelo de negocio


Ametller Origen

La compañía de alimentación especializada en productos frescos y elaborados es un ejemplo de ecodiseño aplicado a sus nuevos envases.

Las acciones de ecodiseño que han llevado a cabo hasta el momento consisten en:


  1. Reducción de residuos: Eliminación de más de 50.000 kg de plástico desechable de su lineal mediante un nuevo envase de cartón reciclado y film de plástico (Halopack by Hinojosa). Esto permite un mejor y más fácil reciclaje de sus componentes al poder separarse sin ningún tipo de esfuerzo y conseguir la máxima recuperación del valor de los residuos.


  1. Nuevo diseño de envases reciclados, reciclables y compostables: Creación de envases compostables a partir de residuos de caña de azúcar o cartones reciclables a partir de maderas sostenibles, tratándose de alternativas innovadoras con menos impacto ambiental.


Estas acciones están alineadas con los objetivos del Proyecto de Real decreto de envases y residuos de envases que tiene como objetivo reducir los envases de un solo uso un 50% en el 2026 y un 70% en 2030, respecto a valores de 2022, tal como consta en el Informe de Circular Pack realizado por Inèdit para el Cluster de Packaging y el Food Service Cluster.



Ejemplo de nuevo envase de cartón reciclado y film de plástico


Funcionamiento del nuevo envase de cartón reciclado y film de plástico


Aparte de la importancia que supone llevar a cabo estas acciones en sí, y tal como pudimos constatar tras las conclusiones obtenidas durante el Barcelona Circular City, es igual de importante poner en valor la necesidad de medir, comunicar, informar y educar dentro y fuera de las empresas.


Estos nuevos envases muestran la información de las acciones de ecodiseño que se han llevado a cabo en cada uno: la reducción de plástico que ha podido significar, tipo de materiales, procedencia de los mismos, reducción de peso, sistema de impresión y finalmente cómo reciclar cada envase y dónde depositar cada material que lo compone. Es a través de la información y la transparencia que conseguimos concienciar y facilitar un sistema lo más circular posible.



Ejemplos de comunicación en los envases



Lanjarón

Otra manera de dar respuesta a la problemática expuesta es la de intentar dar un uso inteligente a los materiales para que, una vez el envase llegue a su final de vida, pueda entrar dentro de los ciclos tecnológicos o biológicos de aprovechamiento de éstos.


En Lanjarón han creado una botella 100% reciclada, reciclable y monomaterial permitiendo su óptima reciclabilidad.


En el espacio Innoval de la Feria Alimentaria tuvimos la oportunidad de descubrir la nueva propuesta de packaging de Lanjarón.


Se trata de un envase PET 100% reciclado (rPET) y reciclable con un tapón que queda unido a la botella, asegurando de este modo el reciclaje de ambos elementos. Además han eliminado la etiqueta grabando toda la información necesaria para el consumidor en la propia botella: la marca quiere facilitar de esta forma el reciclaje al consumidor y evitar la producción anual de 250 kg de plástico virgen, consiguiendo un ahorro de 600 kg de CO2eq en sus emisiones anuales. Además, esta novedad ha conseguido la certificación de Carbon Neutrality de la mano de Carbon Trust tras una evaluación en base a la norma PAS 2060:2014, que establece los requisitos para lograr la Neutralidad en Carbono.




La compañía anunció la transformación de todo su porfolio a 100% rPet en 2021 para que sea reciclable y reutilizable, un hecho que garantiza que el material nunca se convierta en residuo y pueda emplearse nuevamente como un recurso en la producción, siguiendo con el concepto de ‘bottle to bottle’, cumpliendo con el Real decreto de envases y residuos de envases y acercándose a su objetivo marcado de ser neutra en emisiones de carbono en 2025.


POTS

La última propuesta que nos gustaría comentar es la de POTS, un ejemplo de nuevo modelo de negocio que permite la reutilización de los envases que compramos en el supermercado. POTS hace de intermediario entre el consumidor final del producto y la marca.


La empresa ha desarrollado un sistema de gestión de logística inversa para la recogida y limpieza de los envases del sector FMCG, apostando así por la reutilización y la circularidad y dando solución a la problemática de la generación de residuos de envases de un solo uso derivados del gran consumo, alargando la vida útil, maximizando su uso y reduciendo su huella de carbono.

El funcionamiento es el siguiente: cuando el usuario realiza la compra on-line en su minorista habitual, selecciona la opción del envase POTS en el que recibirá su pedido. Una vez reciba la compra en su domicilio, puede devolver los POTS que ya tenga vacíos. Otra opción, en caso de no hacerse una nueva compra, es solicitar directamente la recogida de los envases.

El usuario puede descargarse una aplicación donde sabrá en todo momento el número de POTS utilizados.






Esta propuesta da solución a una de las necesidades que regula el Proyecto de real decreto de envases y residuos de envases ((Directiva UE 2018/852) que para 2023 obliga a tener como mínimo entre 1 y 7 referencias de bebidas en envase reutilizable, tanto para retail como para los fabricantes envasadores, un 40% de reutilización de envases y embalajes industriales para 2025, el 50% en 2030 y un 60% en 2035.




Éstos son sólo algunos ejemplos que se están desarrollando en la actualidad y que en un futuro próximo deberían convertirse en la normalidad.


La industria del packaging se verá sometida a profundos cambios para adaptarse a las necesidades del planeta, unas necesidades que el usuario cada vez demanda más y que así recogen las nuevas normativas europeas. Normativas que se enfocan en el bienestar de los consumidores y en procesos de producción éticos y sostenibles, y que buscan reducir el impacto ambiental y aplicar estrategias de economía circular.


El futuro del packaging pasa por ser inteligente, personalizado, con una gestión más circular de los materiales a través de la innovación y uso de materiales reciclados y reciclables o a través de una reducción o eliminación de los mismos.






Listado de Normativas: