Kidalos o cuando la economía circular llega al mundo del juguete

Actualizado: 27 may

Gisela Anguita


Kidalos es una startup barcelonesa que ofrece un servicio de suscripción de juguetes. Este proyecto innovador y responsable con el medio ambiente, fue creado por las gemelas Vanesa Enríquez, ingeniera de procesos y Andrea Enríquez, especialista en marketing. Su objetivo es dar solución a la acumulación y a la corta vida de juguetes mediante un modelo de negocio circular.



Las hermanas Vanesa y Andrea Enríquez Carrera, fundadoras de Kidalos.


La transición hacia una economía circular requiere de nuevos modelos de negocio que mejoren a los que existen hasta hoy. Estos nuevos modelos circulares se basan en el eco-diseño, en la prolongación de la vida de un producto, en la reutilización y recuperación de recursos, en la servitización, en el uso de energías renovables u otros.


Kidalos es un modelo de negocio circular pues permite, a través de la servitización, alargar la vida útil de los productos y su uso compartido. Mediante un sistema de suscripción, el usuario puede escoger el plan que mejor se ajuste a las necesidades educativas o lúdicas del niño o niña y recibir juguetes en su hogar por un periodo de tiempo. En la selección de juguetes se puede ver qué aporte o aprendizaje puede obtenerse con él y una vez finalizado el periodo, los clientes los devuelven y reciben nuevos juguetes. El usuario puede cambiarlos tan a menudo como desee y tiene además la opción de comprarlos con un descuento respecto al precio del mercado. Los juguetes devueltos podrán ser utilizados por otra familia. Además, poseen una garantía en caso de rotura.


Si una familia dispone de juguetes propios en buen estado, también puede entregarlos a Kidalos y recibir puntos para futuras suscripciones. Estas propuestas, no solo se traducen en un ahorro de dinero y espacio para la familia, también promueven el consumo responsable y fomentan la educación de niños y niñas en el cuidado de los juguetes.


Este proyecto innovador ha servido a Vanesa y Andrea a estar entre los jóvenes con más talento según la clasificación Forbes España 30 under 30.


Tuvimos la oportunidad de entrevistar a Vanesa para recoger su experiencia y su visión en relación a Kidalos, la industria del juguete y la oportunidad que supone la economía circular.

¿Cuándo surgió Kidalos y cuál ha sido su evolución?

Después de unas Navidades y de volver a observar el consumo inapropiado, estacional y excesivo que se hace con los juguetes, para que después de unos meses muchos queden olvidados en las habitaciones (de 1 semana a 3 meses es el tiempo que se tarda en olvidar un juguete), fuimos dando forma al proyecto, viendo el montón de ventajas tanto para las familias como para el planeta que tendría tirar adelante el Juego Circular.

Los primeros estudios de mercado de Kidalos se llevaron a cabo en junio de 2021 y la plataforma en formato beta se dio a conocer al público en septiembre de 2021.

¿Por qué creasteis Kidalos? ¿Qué os inspiró?

Al observar en nuestro entorno que todas las familias con niños/niñas, acaban acumulando de forma innecesaria. Y nos dio que pensar ¿Cómo podríamos hacer para evitar este consumo poco apropiado?

Los niños evolucionan muy rápidamente y tienen nuevas necesidades de entretenimiento y educativas constantemente. ¿Qué sentido tiene que estamos siempre comprando juguetes?

Sin duda nos ha inspirado otras empresas que han apostado hacia un nuevo camino más sostenible, que se han vuelto ya referentes. Nos inspira también el querer crear el mundo del mañana. Y por supuesto también ver otros sectores que trabajan en torno a la circularidad, tanto a nivel productivo como de consumo. ¿Y pensar por qué no aplicarlo también en el sector del juguete?


¿Cómo habéis financiado el proyecto?

Hasta el momento, fondos propios. Planteando una primera ronda de financiación y Enisa para los próximos meses.

¿Cómo obtenéis los juguetes?

De los distribuidores o directamente de fabricantes.

¿Quién es vuestro público objetivo?

Madres, padres y también familiares cercanos, tíos, amigos etc. que quieran regalar mucho más que un único regalo.


Aparte del ahorro económico que supone para una familia, ¿qué ventajas puede tener un modelo de suscripción como el que proponéis?

El poder descubrir muchos nuevos juguetes, tener la oportunidad de probarlos, y por supuesto centrarnos en un juego con propósito, para estimular el desarrollo temprano a través del juego. Saber que siempre van a poder adaptarse a sus nuevas etapas de desarrollo, teniendo siempre lo que necesitan, solo cuando lo necesitan.

En el caso de que un juguete se rompa, ¿tenéis previsto alguna opción para repararlo?

Sí, intentamos en la medida de los posible repararlos para seguir dando vida a los juguetes o bien con reposición de piezas, o con sitios especializados para hacer estas piezas. En caso de que sea imposible arreglarlos, los reservamos para hacer en un futuro Upcycling, transformándolos en nuevos productos, y/o volverlos a introducir en la cadena de producción.

Maximizar los usos y alargar la vida de un producto es una de las claves de la economía circular. Pero una vez ya se han agotado todos los ciclos posibles de un juguete, ¿qué ocurre con él?

Uno de los motivos por los que iniciamos el proyecto centrado en los juguetes fue el gran impacto en el medioambiente que éstos tienen. Como dato importante, un sorprendente 90 por ciento de los juguetes que se venden en el mercado actual están hechos de plástico. Además, más del 80% de los juguetes no llegan a ser reciclados. Por distintos motivos, el desconocimiento de la necesidad de llevar muchos de ellos a puntos limpios y por otro lado la mayoría de los juguetes presentan multi-componentes (diferentes tipos de plástico, componentes eléctricos y electrónicos, textil…) lo que dificulta su reciclado.

Por suerte la industria está cada vez más concienciada para ofrecer soluciones más sostenibles y se están empezando a ver los primeros cambios a nivel productivo, para volver a introducir elementos en la cadena. Aunque no es un proceso sencillo y queda mucho trabajo por delante.

Desde Kidalos, planteamos los diferentes escenarios que puede tener un juguete, y apostamos por, una vez agotado el ciclo volver a introducirlos.

Como ingeniera de procesos y desde tu experiencia en una fábrica, ¿dónde debería incluirse la perspectiva de la sostenibilidad?

En líneas generales, actuando sobre todas las fases que permitan reducir el uso de materias primas. Desde optimizar durante su producción, maximizar el aprovechamiento de los productos y el valor de éstos y recuperándolos al final de su vida útil.

Debiéndose así incluir a lo largo de toda la cadena de valor: Incidiendo en introducir materiales de fuentes sostenibles, trabajar en utilizar un diseño inteligente que permita una mayor vida del producto y un mejor reciclaje, en la cadena de distribución y también en las formas de consumo (facilitando la reutilización/reparación) antes de que el producto queda desechado y por último en la mejora de su recogida.

Actualmente el sector de los juguetes está cada vez haciendo mayores esfuerzos en implementar soluciones sobre todo en la parte de materias primas y diseño, pero resulta más complejo para los fabricantes incidir una vez el producto ya ha pasado a manos del cliente, que es donde se centra nuestro proyecto.

En vuestro proyecto habéis sabido combinar muy bien la innovación con la sostenibilidad. ¿Era ese el objetivo desde el inicio?

Desde un inicio teníamos claro que la solución debía tener un claro impacto positivo en el medioambiente, pero a su vez debía resultar atractivo y resolver un claro problema a las familias. Para que el cliente final compre, muchas veces no es suficiente con diferenciarte por ser una solución sostenible por lo que nuestra solución busca resolver de forma innovadora y distinta los problemas actuales de algunas familias: poco espacio en casa para almacenar versus necesidades constantes de nuevos estímulos.

Además, para nosotras ha sido clave identificar qué parámetros han hecho funcionar el ocio digital y trasladarlos al entretenimiento más analógico: quisimos llevar la gamificación y el constante cambio de los juegos digitales a los juguetes tradicionales. Esta dinámica se ve reforzada por la posibilidad de cambiar los artículos cuando se desea.

Aparte del cuidado del planeta, también incluís elementos de responsabilidad social. ¿Es así?

Ya hemos realizado algunas acciones y seguimos trabajando en incluir donaciones de juguetes circulares a través de organizaciones sin ánimo de lucro que trabajan con niños. Intentando que nuestra diferenciación (el efecto sorpresa e ilusión durante todo el año) lleguen también a estos niños. Creemos que es una forma distinta de poder hacer donaciones, pudiendo beneficiar tanto a los destinatarios como al planeta.

¿Pensáis que este modelo donde rompéis con el concepto de poseer y poseer cuanto más mejor, puede ser también beneficioso para la educación de los niños y niñas?

Así es, con Kidalos pretendemos no solo generar un impacto positivo en el planeta, sino también en la educación, proporcionando valores a los pequeños: aprenden a compartir, a cuidarlos y también a trabajar el desapego. Además, es importante que, cuando ya son un poco más mayores, a partir de los 3-4 años sepan que los juguetes que reciben vienen de otros niños y niñas y que después de que ellos jueguen se irán a otra familia. Desde bien pequeños adquieren valores sobre la importancia de cuidar el medioambiente y reducir el consumo, se adentran en la economía circular en primera persona, normalizando un modo de consumo no-lineal.

¿Qué aprendizaje ha sido el más enriquecedor para vosotras de este proyecto?

Cada día se encuentran nuevos retos desde en la operativa hasta la parte más de ideación de producto. También al ser un servicio nuevo debemos estar muy receptivas y atentas al comportamiento y respuesta del mercado para seguir afinando la propuesta de valor encontrando así el mejor fit.


¿Qué futuro esperáis para Kidalos?

Nuestro objetivo es posicionarnos como referentes en el sector juego, pudiendo llegar a muchísimas familias en España y con visión de internacionalización también. En Kidalos nos anticipamos a estos nuevos hábitos de consumo y ofrecemos una clara propuesta de valor para los padres Millennials y Gen Z.