CEC Barcelona, una plataforma para impulsar la economía circular en la ciudad.

Actualizado: oct 25

Entrevista con Dolores Naharro, CEC Barcelona Organizer

Por Irene Belanche



Foto por Isabel Rios




El Circular Economy Club “da la oportunidad a cualquier persona de generar un impacto positivo y ser parte activa de este cambio de paradigma”.



El Circular Economy Club (CEC), una organización sin ánimo de lucro integrada únicamente por personas voluntarias, lleva más de nueve años fomentando la cooperación entre los diferentes agentes de la economía circular. El objetivo del CEC es el de construir fuertes redes locales y facilitar el intercambio y las sinergias con el fin de acelerar la transición hacia la economía circular.

Con más de 7000 miembros en más de 140 países, CEC se ha convertido en la mayor red internacional de profesionales y organizaciones relacionados con la economía circular. En Barcelona, el equipo de CEC Barcelona, prepara la segunda edición de Barcelona Circular City. Dolores Naharro, CEC Barcelona Organizer, comenta sobre el CEC y sobre el proyecto.



¿Qúe papel juega el CEC en la Economía Circular?


El papel del CEC es el de proporcionar un punto de encuentro en el que profesionales de la economía circular e interesados puedan intercambiar ideas, conocimiento y crear sinergias.


Por un lado, tenemos la plataforma digital, nuestra web, que es una gran base de datos y de recursos que se construye de forma colaborativa por los miembros de CEC. Desde oportunidades de financiación, a ofertas de empleo, eventos, formación, etc., relacionados con la economía circular. Nuestros miembros pueden compartir en la comunidad del CEC, a través de la plataforma, todo tipo de recursos.


Además, contamos con un programa de mentores, en el que expertos en economía circular dan mentoría de forma voluntaria a proyectos y start-ups. Con ello fomentamos el intercambio de conocimiento entre profesionales con un recorrido en economía circular con jóvenes emprendedores.


También contamos con la figura del CEC Organizer, personas que queremos contribuir en nuestras ciudades a que la economía circular sea una realidad, y organizamos acciones con la filosofía del CEC. En Barcelona, somos en la actualidad un equipo de 4 personas voluntarias y nuestro objetivo es servir como punto de encuentro, como espacio de intercambio de ideas y como vehículo para promover soluciones circulares.




¿Porqué entraste en el mundo de la economía circular y qué te impulsó a actuar como Organizer del CEC Barcelona?


He trabajado durante 20 años en el sector textil con toda la cadena de suministro, desde productores de fibra, hiladores y tejedores a marcas y minoristas. Esto me ha dado una visión amplia del negocio de la moda y de los desafíos a los que la industria se enfrenta en su avance hacia la sostenibilidad.

Cuando entré en contacto con el concepto de economía circular, entendí el gran potencial

transformador de este paradigma, especialmente en mi sector y decidí que yo también quería ser parte de este movimiento.


Actuar como CEC Organizer representa una oportunidad doble para mí. Por un lado permite iniciarme en el mundo de la economía circular, conocer los agentes del sector y aprender de ellos y, por el otro lado, me permite llevar a cabo acciones con las que poder generar impacto y contribuir con los demás al cambio. Creo que esa es una de las facetas más interesante del CEC y de la figura de Organizer, la de dar la oportunidad a cualquier persona de generar un impacto positivo y ser parte activa de este cambio de paradigma.



¿Cómo han sido los primeros años del CEC Barcelona?


Ha sido un recorrido corto, ya que empezamos en el 2019, y la pandemia por medio nos bloqueó completamente, pero ha sido un recorrido en el que hemos aprendido mucho y colaborado con gente con muchísimo talento y ganas. En la actualidad CEC Barcelona lo formamos un pequeño equipo multidisciplinar de cuatro personas muy motivadas por participar en este proceso de transformación de la ciudad hacia la sostenibilidad y hemos tenido la suerte de contar desde el principio con organizaciones y profesionales que nos han apoyado y asesorado en nuestro recorrido.



En octubre, el CEC celebra uno de sus eventos más importantes del año, la Circular Cities Week (CCW), y para el CEC Barcelona va a ser la segunda edición de Barcelona Circular City (BCC). ¿Qué tenéis preparado para esta segunda edición? ¿Y qué mejoras habrá respecto a la primera?


La Circular Cities Week (semana de las ciudades circulares) es un proyecto lanzado por el CEC a nivel internacional al que Organizers de todo el mundo se adhieren. Se celebra durante la última semana de octubre coincidiendo con el día internacional de las ciudades de la ONU. La idea de la CCW es reunir en ciudades de todo el mundo a los agentes clave de cada ciudad y juntos idear estrategias y soluciones circulares.

En Barcelona nos sumamos al reto de la CCW reuniendo en Barcelona Circular City a profesionales de organizaciones e instituciones de los sectores público y privado con el objetivo de identificar algunos de los principales retos, estrategias y acciones necesarias para llevar Barcelona a la circularidad.

La primera edición la organizamos el año pasado y contamos con el apoyo de Barcelona Activa, Eco Intelligent Growth, Inèdit, entre otras organizaciones y este año contamos también con el apoyo de Factual Consulting y de la Cátedra de Economía Circular de la UPF. La idea es organizar cuatro talleres sectoriales (moda, urbanismo y construcción, movilidad y alimentación) de forma a tener representada toda la cadena de valor en cada vertical. Una novedad es que este año los talleres tendrán en cuenta la transversalidad de algunas problemáticas y se incentivará la búsqueda de sinergias entre sectores.

Otra novedad de este año es que tendremos una sesión previa el 26 de octubre, en la que se presentarán proyectos inspiradores que sirvan de input para el trabajo de los talleres y para la ciudad. Será una sesión digital abierta al público en la que contaremos con la presencia de Anna Queralt, de la Fundación Ellen MacArthur, Oriol Segarra de Bûmerang, Jaume Baró de Barcelona Activa y Verònica Kuchinow de Símbiosy.



Imagen de Barcelona Circular City 2021




¿Qué valor añadido crees que aporta este evento para la ciudad de Barcelona y qué es lo que más valoran los asistentes de este evento?


El año pasado contamos con la participación de 40 organizaciones de una gran variedad de perfiles: Administración Pública local y autonómica, Multinacionales, Start-ups, Institutos tecnológicos, Educación, Fabricantes, Retail, etc. Todos estos participantes trabajaron de forma colaborativa e identificaron más de 100 soluciones y acciones concretas para implementar la circularidad. Lo más valorado fue el hecho de trabajar con otros profesionales de la cadena de valor de su sector, con los que de otra manera rara vez interactúan o no lo hacen de una forma tan estrecha. Es una oportunidad también para abrir la mente a nuevas ideas, nuevas soluciones y nuevas colaboraciones.


Nuestra principal aportación con Barcelona Circular City es la de favorecer la colaboración y la innovación entre los agentes de la ciudad, para aterrizar y dar impulso a nuevas iniciativas circulares. Creo que, en un contexto en el que es urgente cumplir con objetivos ambiciosos relacionados con un cambio de paradigma de los modelos de producción y de consumo, nuestra aportación aunque pequeña es muy relevante.




¿Cuál es tu visión de la economía circular en Barcelona y cómo ves el papel de CEC Barcelona en el futuro?


En CEC Barcelona somos muy optimistas en cuanto al futuro de la ciudad, porque hemos conocido y colaboramos con personas de un gran talento, apasionadas por su trabajo y con un fuerte compromiso por hacer las cosas de otra manera. Desde el ecosistema emprendedor tecnológico a la pyme tradicional, hay muchísimos ejemplos de proyectos circulares de mucho valor e interés. También en la Administración Pública hay conciencia de lo crítico que es para la sostenibilidad tanto económica como ambiental incorporar la economía circular en sus hojas de ruta.

Una de las cosas que hay que impulsar es desarrollar el engranaje para que todos estos agentes colaboren y trabajen al unísono, porque la economía circular para que sea una realidad no puede ser la suma de proyectos puntuales, sino que requiere un abordaje sistémico. Nuestro papel en el futuro es el de contribuir a construir ese engranaje.